Se acerca la fiesta de Navidad y, como cristianos auténticos, queremos prepararnos para ello. Recemos por nuestras intenciones personales y movidos por una profunda caridad, pidamos también por las necesidades de la Santa Iglesia y por toda la humanidad.
Cada año, en la Noche Santa, se renueva la venida del Señor. Refiriéndose a ella, dijo el Padre José Kentenich:
“Cristo, ¡Ven nuevamente! Y cada vez, Él viene con todas las gracias que nos mereció con su primera venida.”Para prepararnos a vivir con alegría la venida del Redentor los invitamos a comenzar hoy esta novena. Así como hace casi dos mil años, Cristo llegó a este mundo por la Virgen María, así también quiere llegar cada Navidad.
Acompañemos a María, la Virgen del Adviento en su viaje a Belén
Primer día
Propósito Hoy, en la media en que nos sea posible, vamos a retirarnos un poco del trabajo, vamos a sacrificar algunos momentos de nuestro tiempo para regalárselos a Dios
Oración del día
Querida Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, Madre del silencio. Hazme comprender que es necesario saber callar. Envuélveme en el silencio sagrado de tu corazón, para que, con tranquilidad, pueda descubrir los mensajes que Dios hoy me envía por medio de las circunstancias, de las personas o por la voz de mi conciencia. Enséñame a hablar un poco menos con los hombres para poder estar más con Dios, el gran solitario de nuestros Sagrarios. Haz que mi corazón en silencio, sea capaz de perdonar. Tú que eres un silencio que comprende, un silencio que tranquiliza. Un silencio que en santo respeto adora a Dios. Amén
Texto extraído de la Novena de Navidad de las Hnas. Adoratrices de Schoenstatt.