Sigamos acompañando a María, la Virgen del Adviento en su viaje a Belén

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Segundo día

Propósito: Preparemos cuidadosamente nuestro corazón, para que al llegar la Nochebuena, la Madre de Dios no  tenga que acostar  a su Divino Hijo en un pesebre duro; sino que encuentre un corazón bien preparado, adornado con las virtudes de la fe y del amor. En honor a la Virgen María rezamos  “Bendita sea tu Pureza”.

 

 

Oración del día 

Querida Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, vivo  y santo Sagrario de Dios,
¡Con  qué benevolencia habitó Jesús en Ti,
y por Ti en toda la humanidad!
Ayúdame a vivir más conscientemente esa realidad.
Transforma siempre mi corazón en un sagrario digno.
Que yo dé testimonio del Dios que habita en mí.
Enséñame a permanecer unido a Dios,
presente en el Sagrario de mi corazón.
Que en mí resplandezcan  tus actitudes.
Prepara mi corazón   y el corazón de todos los hombres, 
para que en la Noche Santa
puedas colocar con alegría y amor maternal 
a tu Divino Hijo en nuestros corazones.       Amén

Texto extraído de la Novena de Navidad de las Hnas. Adoratrices de Schoenstatt.

 

 

 

 

 

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