Sigamos acompañando a María, la Virgen del Adviento en su viaje a Belén

Cruz
 
Septimo día
Propósito:   La vida de María estuvo bajo el signo de la cruz.  Ella vivió una renuncia constante, a los propios deseos y planes, debió decir sí a la pobreza, sufrió persecuciones e incomprensiones, pues el Padre lo quiso así.
También sobre nuestras vidas se levanta la cruz.  María ha de ser para nosotros un estímulo para asumir nuestras dificultades, cruces y sufrimientos.
Intentemos hoy decir sí de corazón a una situación difícil.  

 Oración diaria

 Querida Madre, de Dios, enséñanos a pronunciar un si alegre,

así como Tú lo hiciste en todas las grandes

y pequeñas  dificultades cotidianas.

Ayúdanos para que aceptemos la cruz en nuestra vida,

y haz que ella se convierta en una fuente  fecunda

 para la salvación de las almas.

Que por nuestra vida de sacrificios muchos corazones

 se abran, esperando la venida del NIÑO JESUS.  Amén 

Texto extraído de la Novena de Navidad de las Hnas. Adoratrices de Schoenstatt.

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