El 18 de diciembre, día de Alianza, falleció en Chile el Padre Hernán Alessandri

Pdre Alessandri

¡Cuántas generaciones nos formamos con textos del Padre Hernán, cuántos hemos aprendido con ellos a amar a Schoenstatt!

Sus funerales se realizaron el miércoles 19 a las 15.00 hs. en la Iglesia del Espíritu Santo del Santuario de Schoenstatt de Bellavista; presidió la ceremonia el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, concelebraron dos obispos – Mons. Camilo Vial, y Mons. Monseñor Andres Arteaga – y un gran número de Padres de Schoenstatt.  En todo el mundo schoenstattiano, la noticia de su fallecimiento causó dolor y muchos recuerdos preciosos. En el curso del día 18 los medios de Chile le dedicaron amplios espacios.

 

Dotado de una inteligencia fuera de lo común, sabía expresar en forma simple y sencilla grandes verdades teológicas, y al mismo tiempo tenía una gran sencillez, una paternidad sacerdotal y amabilidad que impresionó a muchos. Se destacó también por ser un permanente colaborador en acontecimientos importantes de la Iglesia. Escribió cientos de artículos, especialmente relacionados con la pastoral familiar; dictó innumerables conferencias y continuó escribiendo hasta que su salud se lo permitió. A su último libro lo tituló: “La propuesta evangelizadora de Schoenstatt”, una  obra de síntesis, donde muestra las convergencias del pensamiento del Papa Juan Pablo II y el carisma del Fundador del Movimiento Apostólico de Schoenstatt. El Padre Alessandri también participó como teólogo en el Vaticano y era consultado por los obispos chilenos, a través de la Conferencia Episcopal.  Participó activamente en la Conferencia Episcopal Latinoamericana como asesor, profesor y miembro del equipo de reflexión. Fue uno de los redactores del documento final de la Conferencia de Puebla (México, 1979).

En 1983 fundó la obra social “María Ayuda”, corporación de beneficencia que desde el Santuario de Schoenstatt acoge hoy a 1.400 niños víctimas de maltrato y sus familias a lo largo de Chile.

A los 60 años comenzó un proceso de deterioro de su salud que lo fue desconectando paulatinamente del mundo que lo rodeaba, hasta terminar postrado en su lecho los últimos 9 años, ofrendando su sacrificio y dolor en forma ejemplar.

Se fue un grande. Cuando muere alguien de la Familia que conoció al Padre, que fue pionero, miembro de una generación fundadora, brilla una vez más la luz del carisma del Padre Kentenich en el que, de una u otra manera, tiene el privilegio de participar todo el que es llamado a la Alianza de Amor. Cada “Ideal Personal”, cada misión personal que se va nos deja con asombro, respeto y con gratitud por el mundo que Dios ha creado en una persona. Y nos llama a una renovación profunda en la propia misión que nos fue entregada en la Alianza de Amor.

Queda la alegría que no se pierde, no se va lo que era cada uno, lo que era el P. Hernán Alessandri. Sabemos que va a pasar su cielo cumpliendo su misión en la tierra. ¡No lo dejemos sin tarea en su cielo!.

Textos extraídos de la página web de Schoenstatt.de/news.

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