Mes de María

26 de noviembre

Tu sola interemisti omnes haereses,21 tú sola, María, has vencido todas las herejías en el orbe. María lo hizo por su intercesión y por su ser, por su personalidad. Las herejías de antaño se referían a cuestiones religiosas, trátese del Dios Trino, de Cristo, la Iglesia o la redención. La historia del dogma demuestra cómo la Virgen contribuyó, de esta doble forma, por su ser y su personalidad, de manera única y original, a la superación de estas herejías: Tu sola interemisti omnes haereses in mundo.

Actualmente el mundo se enfrenta con otras herejías de dimensiones gigantescas y de características que nosotros apenas conocemos o que tal vez en algo presentimos. Nos referimos a las herejías antropológicas. En ellas, Dios ya no constituye el centro, al menos no en forma directa o inmediata. Intencionalmente digo ‘en forma directa e inmediata’, y no ‘en forma mediata e indirecta’, porque Dios y lo divino constituyen la protección más perfecta de lo humano. Cuanto más se esfuerzan por expulsar lo divino del mundo, tanto menos asegurada estará la naturaleza humana. Sin embargo, visto desde el punto de vista formal e inmediato, nos enfrentamos con herejías de gigantescas proporciones, cuyo objeto inmediato es la naturaleza humana. Se trata de herejías antropológicas. ¿Quién vendrá a socorrernos? (Sch. mayo 1932)

 Nota: Reflexión elaborada por los Padres de Schoenstatt de Córdoba, Argentina.

 “Con Maria Reina, construyamos una Patria para todos”

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: